La nueva convocatoria 2026-2027 de estas formaciones cuenta con 60 millones de euros, tiene el plazo abierto hasta el 30 de noviembre, y apuesta por una formación más flexible, dual y conectada con el mercado laboral
La delegada de la Xunta, Belén do Campo, junto al director territorial de la Consellería de Emprego, Comercio e Emigración, Juan José Couce, visitaron esta mañana la entidad, sin ánimo de lucro, Cruz Vermella para conocer de primera mano dos de los tres cursos de accións formativas para desempregados (AFD). En la visita estivo acompañada por la coordinadora provincial de Cruz Roja en A Coruña, Carmen Reigía, por la directora del Centro de Formación, Aránzazu Jiménez de Llano, y por el secretario provincial, Marcos Gómez.
En concreto, esta entidad cuenta con un apoyo total, a día de hoy, de más de 311.000 euros para impartir el curso Atención Sanitaria a Múltiples Vítimas e Catástrofes y los dos cursos que visitó la delegada, uno de los dos de Transporte Sanitario y uno de los tres de Atención Sociosanitaria a personas dependientes en instituciones sociales que se ofertan en Cruz Vermella entre 2025 y 2026, alguno incluido en la nueva convocatoria de este año.
Cursos 25-26
Belén do Campo destacó el esfuerzo que realiza la Xunta en este tipo de formaciones, ya que en el curso 25-26 ya se aprobaron en la provincia de A Coruña 280 cursos por un importe de casi 15,1 millones de euros y, concretamente en la ciudad de A Coruña, con la reciente ampliación, se llega a cerca de 100 cursos por un importe de más de 5,2 millones de euros.
La representante del Gobierno autonómico subrayó que el objetivo de estas formaciones es mejorar las competencias profesionales de las personas beneficiarias, favoreciendo la obtención de certificados profesionales con impacto directo en su inserción laboral.

Nueva convocatoria 26-27
En la visita, la delegada informó de que la Xunta de Galicia acaba de abrir la convocatoria 2026-2027 de las Accións Formativas para persoas Desempregadas (AFD), con un presupuesto de 60 millones de euros —ampliado recientemente en 20 millones para esta anualidad 2026, de los cuales cerca de 12,6 millones de euros están reservados a entidades sin ánimo de lucro— con el objetivo de reforzar la empleabilidad y dar respuesta a las demandas reales de talento del tejido empresarial gallego. La medida se enmarca en el rediseño integral de la formación para el empleo que está impulsando el Gobierno gallego, basado en la flexibilización, la agilidad administrativa y una mayor conexión con el mercado laboral.
Los cursos están dirigidos preferentemente a personas desempleadas, aunque podrán participar personas ocupadas hasta un máximo del 30 % de las plazas, siempre que no se cubran con personas sin trabajo.
El plazo de presentación de solicitudes está abierto desde el 20 de enero hasta el 30 de noviembre de 2026. La financiación se distribuirá en dos anualidades: 50 millones de euros en 2026 y 10 millones en 2027, para acciones formativas que podrán iniciarse este año y prolongarse en el siguiente. Las entidades y centros de formación acreditados para impartir grados A, B y C del Sistema de Formación Profesional podrán optar a las ayudas, que se concederán en régimen de concurrencia no competitiva y contemplan anticipos de hasta el 60 %.
La convocatoria garantiza una oferta formativa disponible durante prácticamente todo el año. Entre las novedades, se flexibilizan los requisitos de acceso: las personas que finalicen una acción formativa podrán matricularse en una de nivel superior sin tener que esperar por la expedición del certificado profesional anterior, una opción que también se extiende a quienes estén pendientes de la homologación de un título extranjero.
Las acciones formativas abarcan los grados A, B y C del Sistema de Formación Profesional, permitiendo una capacitación modular y adaptada a las necesidades de cada perfil. Así, se incluyen microformaciones de grado A, formaciones de grado B y programas de grado C. Esta estructura facilita itinerarios más flexibles y una incorporación más ágil al mercado laboral.
Con el fin de garantizar la conexión directa con la realidad productiva, cada acción deberá acreditar una demanda efectiva mínima del 30 % del alumnado, comprometida previamente por las entidades formativas. Además, los programas de grado C mantendrán el carácter dual obligatorio, de modo que por lo menos el 25 % de las horas se desarrollen en entornos reales de trabajo. Las oficinas de empleo continuarán desempeñando un papel clave en la detección de necesidades por sectores y territorios.
