Los representantes autonómicos insisten en la necesidad de una vía ágil -coordinada entre Xunta, universidades y Ministerio- de la que pueda acabar beneficiándose cualquier persona extranjera que precise homologación formativa para ejercer
Abogan por reducir burocracia, unificar criterios y garantizar seguridad jurídica en línea con las recomendaciones de la UE, urgiendo un calendario para ir actualizando el sistema de homologación o la creación de una unidad de coordinación para casos prioritarios
Aprovechan para recordar otras demandas pendientes al Gobierno central como el traspaso de las competencias de las autorizaciones iniciales de trabajo de las personas procedentes de terceros países, que urgió para asumirla en el primero semestre
El conselleiro de Emprego, Comercio e Emigración, José González, y el conselleiro de Educación, Ciencia, Universidades e Formación Profesional, Román Rodríguez, mantuvieron esta tarde un encuentro por videoconferencia con el secretario general de Universidades del Ministerio de Ciencia, Innovación e Universidades, Francisco García, para avanzar en una vía específica de homologación de titulaciones universitarias dirigida a personas beneficiarias de las Bolsas Excelencia Mocidade Exterior (BEME) con el fin de garantizar su acceso a puestos de trabajo acordes a su formación.
En la reunión —en la que también participaron los rectores de la Universidade de Santiago de Compostela, Antonio López; de la Universidade de Vigo, Manuel Reigosa; y de la Universidade da Coruña, Ricardo Cao, así como el secretario xeral de Universidades de la Xunta, José Alberto Díez, y el secretario xeral da Emigración, Antonio Rodríguez Miranda—, los representantes autonómicos insistieron en la necesidad de establecer un procedimiento ágil —coordinado entre Xunta, universidades públicas gallegas y Ministerio— que, dentro del modelo propio de atracción planificada de talento que defiende Galicia, pueda acabar beneficiando a cualquier persona extranjera con residencia legal que precise homologación formativa para ejercer.
En esa dirección, señalaron que es un hecho que muchas personas tardan incluso entre tres y cinco años en ver reconocidos sus títulos cuando son imprescindibles para trabajar en ámbitos estratégicos como el tecnológico, el sanitario, el educativo, los servicios sociales o la investigación. Abogando por reducir burocracia, por unificar criterios y por garantizar seguridad jurídica en línea con las recomendaciones europeas, urgieron un calendario para revisar y actualizar el sistema de homologación específico para personas beneficiarias de las bolsas BEME, la creación de una unidad de coordinación con la Xunta para casos prioritarios y la participación de las universidades gallegas en un piloto nacional de evaluación ágil.
Los conselleiros destacaron que la Xunta tiene diseñada una hoja de ruta para sumar talento como complemento a la fuerza laboral interna, pero no puede desarrollarla por completo sin la implicación del Gobierno central en cuestiones que son de su competencia como la tratada hoy. En ese sentido, aprovecharon para recordar otras demandas pendientes al Ejecutivo como el traspaso de las competencias de las autorizaciones iniciales de trabajo de las personas procedentes de terceros países, que volvieron a urgir al Ejecutivo para asumirla en el primer semestre de este año, o la actualización del catálogo de puestos de difícil cobertura por parte del SEPE.